miércoles, 17 de diciembre de 2008

6.0. EL SANADOR INTEGRAL HA DE SER UNA PERSONA ESPIRITUAL, UN SACERDOTE, UN "CHAMÁN"


HOMEOESPIRITUALIDAD

(Fuerzas Homeopáticas desde la Espiritualidad)


6.0. El Sanador Integral ha de ser una Persona

Espiritual, un Sacerdote, un “Chamán”


Los cuatro últimos siglos de “objetividad” y “cientificismo” intentaron echar fuera del conocimiento a la Metafísica y, por tanto, a la Espiritualidad y a la experiencia de lo divino y trascendente. Pero no se puede desconocer y desmantelar el ser sólo con afanes y razones… Negar el aspecto espiritual del ser humano ha sido negar su esencia misma, su eternidad, sus infinitas posibilidades, su unidad con el Todo, sus más profundos valores y sus más extraordinarias capacidades… Ha sido disminuirlo y enfermarlo… Ha sido restarle oportunidades de Felicidad y Salud Plena… Ha sido dejarle a la deriva, vacío, solo, sin Origen y sin Sentido… Ha sido separarlo de los hombres sus hermanos e incluso de sí mismo… Ha sido alienarlo y fragmentarlo… Ha sido deshumanizarlo y cosificarlo…


El ser humano es Materia, es Alma-Mente-Vida, pero es también Energía-Espíritu… El Verdadero Médico Homeópata, durante el proceso curativo, ha de encontrarse con el Espíritu de su enfermo a través de su propia Energía-Espíritu… Las Fuerzas Espirituales son las Fuerzas Homeopáticas más poderosas, pero también las más sutiles y escurridizas, y no se dejan manipular, ni “controlar”, excepto por Médicos profunda y verdaderamente espirituales… Nadie da lo que no tiene”, y esto es especialmente cierto de las Fuerzas Espirituales de Semejanza… Por eso, una de las grandes tareas en la Formación Médica de un Sanador Integral es el “proceso de espiritualización” de sus estudiantes. Proceso que implica la conciencia y la decisión plenas del alumno. Proceso que está más ligado a intensas experiencias espirituales que a un conjunto de contenidos y doctrinas…


El Sanador Integral ha de ser un hombre auténtica y profundamente conectado con “el mundo de arriba” (lo metafísico y espiritual) para servir de relación de intermediación, de puente, con “el mundo de abajo” (lo físico y material)… Ha de ser un “Sacerdote”, un “ser sagrado” que recibe y comunica poderes de santificación y de perfección, es decir, de Salud Verdadera y Plena[1] –un “Chamán”, en conceptos latinoamericanos-… Un hombre entre dos mundos, enamorado de ambos, comprometido con ambos –pues ambos son uno, están unidos-… Un hombre que sabe que el cielo no será realmente cielo si no asume plenamente la tierra. Un hombre que sabe que la tierra no será realmente maravillosa y completa si no logra asumir totalmente su potencia de cieloUn hombre “entre el cielo y la tierra” que escucha y canta y danza “la música de las esferas


Un ser humano honesto, ético, humilde, generoso, paciente, revolucionario, lleno de esperanza, pacífico, capaz de sacrificio, feliz, comprometido siempre con todos, pero especialmente con los más pobres… pues ser “espiritual”, ser “sacerdote”, no es cuestión de etiquetas o ritos o conocimientos, sino de actitudes y de hechos


Ninguna escuela puede realmente “graduar” en Psicología o en Medicina, pero mucho menos puede hacerlo en Espiritualidad Homeopática. Ningún “plan de estudios”, ninguna serie de contenidos, tiempos o métodos… Sólo la vida misma, los hechos, las experiencias, los resultados, pueden dar testimonio de si un estudiante ha llegado a ser o no un Verdadero Médico-Psicólogo-Luchador Social-Sacerdote[2]… Pero hay que crear las condiciones y oportunidades para que esta transformación suceda; hay que desearla, y crearla, y esperarla, a cada día, a lo largo de los estudios y a lo largo de la vida… Pues el mundo está necesitado y anhelante de estos Nuevos y Verdaderos Sanadores…


Homeoespiritualidad”, por supuesto… Pues aunque teóricamente –“de iure”- toda auténtica espiritualidad es homeopática, en la práctica –“de facto”- existen “espiritualidades” –en realidad “religiosidades”- que resultan no homeopáticas… Se trata de las “religiosidades” regañonas, o represivas, o deprimentes, o castigadoras, o culpabilizantes, o manipuladoras, o dogmáticas, o atemorizantes, o alienantes, o adormecedoras, o castradoras, o hipócritas, o legalistas…


La Homeoespiritualidad, por el contrario, ha sido, es y ha de ser: motivadora, libertaria, gozosa, misericordiosa, aceptante, creativa, abierta, gratificante, liberadora, potenciadora, veraz y congruente, profundamente respetuosa de la conciencia personal


En el rumbo de la Salud Integral y de nuestra identidad como Sanadores Integrales, tal vez ayude recordar esta tarea médica de la Homeoespiritualidad, en dos palabras y en una sigla: El Verdadero Médico ha de ser un Sacerdote Integral (SI) (O, si prefieren: Santificador Integral –SI-, Sacramento Integral –SI-)...


Duc in altum(VVV)

VE más lejos, VE más alto, VE más profundo”

Universidad de la IV República


[1] Véanse las reflexiones sobre esto en el tema “El Verdadero Médico” y también en el tema “El cómo de la curación”...

[2] Esta tétrada conceptual, “Médico-Psicólogo-Luchador Social-Sacerdote”, se explicará más en el tema “La Curación ha de ser también Una”...

miércoles, 10 de diciembre de 2008

5.0. EL SANADOR INTEGRAL HA DE SER UN LUCHADOR SOCIAL


HOMEOSOCIOSOFÍA

(Fuerzas Homeopáticas desde la Sociosofía)


5.0. El Sanador Integral ha de ser un Luchador Social


No sólo el hombre individual está o es intrínsecamente “enfermo”… También como “humanidad”, como sociedad, como conjunto de interrelaciones humanas, hay un proceso permanente de recomposición, de madurez, de evolución, que conlleva “crisis”, “errores”, “malestares”, “malas decisiones” y que simplemente señalan una “Enfermedad Social” que afecta a las personas particulares y que también –y especialmente- hay que atender… A veces un individuo está enfermo sólo porque su sociedad o su entorno están enfermos. Hay desempleo o carencias económicas básicas o marginación social o violencia institucionalizada y eso disminuye o enferma a muchas personas y señala y expresa un “tejido social” que se está descomponiendo y que clama por curación y ayuda…


Según nuestro punto de vista, no existe un término que conjunte, de la manera más armónica y completa posible, las diferentes ciencias o disciplinas que estudian los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales del ser humano. Por ello, la Universidad de la IV República propone este concepto: “Sociosofía” (“Sabiduría acerca de lo socio-cultural-económico-político”). En este tema reflexionaremos en torno a la Sociología, la Cultura, la Economía, la Política, la Antropología científica, buscando las Fuerzas Homeopáticas que nos ayuden a sanar y a crecer también como Familia, como Comunidad, como Sociedad...


El Verdadero Médico ha de saber mirar más allá del hombre individual que tiene en su consultorio. Por este hombre que está aquí ha de saber mirar más allá de él, ha de percibir su ambiente, ha de comprender el conjunto de sus relaciones interpersonales, sean familiares, de trabajo, de amistad, de conflicto, de grupo… Su “historia clínica”, hoy más que nunca, ha de contener información y reflexión acerca de sus asuntos económicos, sociales, políticos, etc., pues muchas Fuerzas Homeopáticas de gran importancia surgirán de este aspecto, en la búsqueda de la Paz y de la Salud plenas…


El Sanador Integral ha de saberse y sentirse parte del entorno socio-económico-político de su paciente, ha de empatizar con sus “éxitos” y sus “fracasos”, ha de “visitar” interiormente su casa, su trabajo, su ambiente; ha de “conocer” a sus amigos, familiares y vecinos, así como a las personas con quienes tenga conflictos; ha de solidarizarse con sus preocupaciones y sus luchas en la situación particular social de la que forme parte


Allí mismo en el consultorio, médico y paciente, han de percibir la “herida social” que les afecta a ambos, de la que ambos son responsables, y que necesita de ambos para recomponerse e incluso encontrar un nuevo y mejor “organismo sociopolítico”


Es por eso que, especialmente en esta área de la Medicina, el Verdadero Médico resulta con frecuencia confrontado y transformado, pues descubre experiencialmente que no es un individuo aislado sino que existe en comunión con otros seres, que todo sufrimiento es también suyo, que toda herida le duele también a él y que la persona que tiene delante es su hermana o su hermano, que la Salud es “salud todos” y “salud juntos”; que nos curamos y nos salvamos todos, como sociedad, como Humanidad, o nadie en realidad se cura ni se salva; que tener dinero o bienes “yo” a costa de que otros no lo tengan, no es verdadera riqueza; que tener oportunidades y acceso a bienes y servicios, mientras otros carecen de ello a mí me disminuye y me enferma; que la democracia, la igualdad, la fraternidad, la libertad, un Mundo Nuevo y una Sociedad Nueva empiezan desde mis propios hechos y actitudes


Por este hombre que está aquí, sufriente, pobre, marginado, el Sanador Integral ha de alcanzarse a sí mismo y percibir sus profundas y múltiples heridas y así saberse y experimentarse ese hombre que está allí, sufriente, pobre, marginado


El Verdadero Médico Homeópata, así, se convierte inevitablemente en un Luchador Social, en un “hombre de Izquierda”… Se hace Médico desde la humanidad sufriente y para la humanidad sufriente, desde los pobres y para los pobres… Sabe que su “consultorio” es también la plaza pública y la calle, el mitin y la marcha, y que no sería Verdadero Médico si no reclamara y buscara para todos lo que tiene o requiere para sí mismo… Es un crítico y un rebelde del sistema –cualquiera que este sea- mientras no haya un mínimo de bienestar socio-económico-político verdaderamente para todos


Por razones altruistas y de fraternidad solidaria, por supuesto, pero, sobre todo, por Salud Plena propia, por Felicidad y Plenitud verdaderas, por puro “egoísmo” –“Amor a sí mismo”, en el mejor de los sentidos-… Pues el hombre verdaderamente Sabio y “Sano”, Iluminado y Evolucionado, es el único que no acepta estar sano –le es imposible sentirse sano- mientras exista un solo congénere enfermo… Sólo así, con esta radical urgencia, puede el Sanador Integral ser siempre y por todas partes, al mismo tiempo, un Gran Enfermo y un Verdadero Médico


En el rumbo de la Salud Integral y de nuestra identidad como Sanadores Integrales, tal vez ayude recordar esta tarea médica de la Homesociosofía, en dos palabras y en una sigla: El Verdadero Médico ha de ser un Solidario Integral (SI) (O, si prefieren: Socialista Integral –SI-)...


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VE más lejos, VE más alto, VE más profundo”

Universidad de la IV República


miércoles, 3 de diciembre de 2008

4.0. EL SANADOR INTEGRAL HA DE SER UN PSICÓLOGO, UN MÉDICO DEL ALMA


HOMEOPSICOLOGÍA

(Fuerzas Homeopáticas desde la Psicología)


4.0. El Sanador Integral ha de ser un Psicólogo, un Médico del Alma


El “alma” –“anima”- o la “psique” del ser humano es el otro aspecto de su ser que, con grandes luchas, incomprensiones y dificultades, ha ganado ya actualmente un sitio destacado en la Antropología y en la Medicina… Aunque sea como una “hermana menor” de la medicina tradicional, tolerada, menospreciada, concediéndosele un número minoritario entre las enfermedades del ser humano –las “enfermedades mentales”, dicen-, la Psicología ha conquistado un lugar en la mayoría de las instituciones educativas y de salud, en la mayoría de los países…


El Sanador Integral ha de ser entonces también un Psicólogo, no como algo “extra” o “accesorio” sino como algo vital y fundamental en su práctica médica, pues ha de saber mirar y comprender esos aspectos del ser y de la enfermedad no físicos, intangibles, “invisibles”, que su paciente le expresa y le comunica con su palabra, gestos y actitudes, y que, por supuesto, no se encuentran sólo en la esfera “mental” o “emocional” sino en su ser entero…


La “hermana menor”, para el Médico Integral, ha de convertirse en la “hermana mayor” que, al mirar y comprender los aspectos biocorporales de su enfermo, los ve y los entiende como manifestaciones externas de algo más importante y trascendente que está en el interior… Hay una “voz” y una “llamada”, en cada síntoma y en cada enfermedad, que hay que escuchar… Hay un “camino homeopático” que el proceso morboso está señalando para este enfermo, en este momento particular de su historia, que hay que transitar… Hay un proceso de cambio, de evolución, de transformación, que se está significando en el homeodinamismo patológico y que hay que asumir… Y esto es lo que preponderantemente hay que observar, analizar, investigar y descubrir, durante el Tratamiento Integral Homeopático…


Juntos –hay que insistir otra vez-, médico y paciente… El mejor “psicólogo” del paciente es el propio paciente. Él sabe, mejor que nadie, quién es y qué quiere, cuáles son sus límites y sus potencialidades; cuál es el “camino” o el “cambio” que hay que enfrentar… Y habla y se comunica, como un excelente psicoterapeuta de sí mismo, a través del lenguaje que escoge y a través de sus gestos y actitudes –por lo regular en forma “inconsciente”-… Su “consciente” pregunta al médico qué le pasa o qué tiene que hacer, pero si uno, con verdadera actitud homeopática, no se apresura a responder, el “inconsciente” del mismo enfermo empezará a responder a sus preguntas con una gran sabiduría y exactitud… El Verdadero Médico, amoroso y atento, sólo tiene que escuchar, percibir, homeoconectarse con el interior del enfermo, empatizar con él, comprender-gozar-sufrir con él, experienciar la unidad con él, ser-hacerse como él, ser él en solidaridad y semejanza, para despertar las Fuerzas Homeopáticas correspondientes en sí mismo y transmitirlas a su paciente en las formas, tiempos y expresiones más adecuadas…


En Homeoeducación, en Homeofilosofía, en Homeociencia, en Homeopsicología, nadie ha de decidir por nadie, nadie ha de pretender a priori saber las respuestas sobre nada, nadie ha de juzgar o condenar como “bueno” o como “malo” tal camino o tal objetivo, ni como “buena” o “mala” tal decisión o tal respuestaEn cada situación particular el paciente es el único que sabe, él es el responsable de lo que le pasa y de él dependen su curación profunda, su alivio transitorio o su estancamiento crónico… Y, por ello, toda percepción profunda del Sanador Integral, toda Ciencia y Sabiduría, todo amor posible, han de estar no dentro de sí sino en el interior del otro cuando ocurre la consulta auténticamente homeopática


Un “noveno” al menos, entre las Fuerzas Homeopáticas, ha de surgir de esta especialísima comunicación entre las psiques de médico y pacienteCuando, con humildad y generosidad, el Verdadero Médico logra interconectarse con su enfermo, de interior a interior, de alma a alma, de corazón a corazón, frecuentemente comienza ya la Iluminación o la Curación, aun antes de que se haya decidido qué medicamento homeopático es más adecuado a esta patología en particular… El paciente, en estos casos muy frecuentes, revela y refleja durante la comunicación homeopática que “se siente mejor”, que “desde que comenzó a hablar con el médico sus molestias comenzaron a disminuir”…


En el rumbo de la Salud Integral y de nuestra identidad como Sanadores Integrales, tal vez ayude recordar esta tarea médica de la Homeopsicología, en dos palabras y en una sigla: El Verdadero Médico ha de ser un Sicoterapeuta Integral (SI) (O, si prefieren: Sicólogo Integral –SI-)...


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Universidad de la IV República

miércoles, 26 de noviembre de 2008

3.0. EL SANADOR INTEGRAL HA DE SER PLENAMENTE CIENTÍFICO

HOMEOCIENCIA

(Fuerzas Homeopáticas desde las Ciencias y la Medicina)


3.0. El Sanador Integral ha de ser plenamente Científico


Ciencia, sí. Pero no la que está “moribunda”. No la que ha sido manipulada con fines socio-económico-ético-políticos. No la que ha sido “endiosada” y se ha hecho intolerante y dogmática. No la que desconoce y desprecia otros modos del conocimiento y del ser y de la acción que no sean los del experimento y del desarrollo tecnológico y del método invasivo-destructivo. No la que ha pretendido absurdamente acabar con la Filosofía y la Espiritualidad y el Arte, o darles un valor accesorio y poco importante…


Una Nueva Ciencia, que sea consciente y evite esos y otros errores básicos de principios y de método… Que sea verdaderamente Ciencia: humilde, respetuosa, abierta, multidimensional, en auto-comprensión y transformación permanentesHomeociencia… Ciencia que parte del principio de la “Unidad básica de todos los seres y cosas” y que sabe entonces que todo “análisis”, “disección”, “observación”, es inevitable e inherentemente parcial e incompleto; que sabe que el viejo sueño de separar el objeto del sujeto, al observador de lo observado, ha mostrado ser sólo eso: un sueño extraño y absurdo, completamente incoherente con el ser real-unitario-holístico de las cosas…


Ciencia que se sabe uno de los modos de la Epistemología y que no pretende ser ni el único ni el más importante… Ciencia que, mientras investiga, reflexiona, descubre, teoriza y aclara algunos asuntos, escucha y aprende también muy atentamente de las voces y resultados de todas las otras Ciencias y Saberes –entre ellas las mal y condescendientemente llamadas “Humanidades”, en ese afán obsesivo diferenciador y separacionista del viejo paradigma científico-, para comprender mejor la esencia, el valor y la existencia-acción de las cosas y los seres…


El Sanador Integral, el Auténtico Médico Homeópata, ha de ser plenamente Científico, en este sentido amplio y abierto que estamos explicando… Ha de ser riguroso y extremadamente cuidadoso en la observación-análisis-experimentación de los procesos físico-químico-biológicos, tanto en sus estudios teóricos y prácticos, como, sobre todo, en la reflexión respetuosa y seria sobre cada enfermedad y cada paciente suyo…


La Anatomía, la Fisiología, la Histología, la Patología, la Microbiología y todas las demás disciplinas afines que estudian al ser humano desde el punto de vista científico han de ser, por supuesto, abordadas por el estudiante de la Verdadera Medicina, al menos en sus aspectos más básicos y fundamentales, para la mejor comprensión de lo que sucede a sus enfermos y de lo que puede hacer para ayudarles… Es no sólo un deber sino un verdadero placer y privilegio contemplar la extraordinaria Naturaleza físico-química-biológica del ser humano y comprender su funcionamiento armónico y admirable… Fotografías, microfotografías, videos, animaciones, son hoy recursos al alcance de cualquiera que desee asomarse al universo biocorporal del hombre, tanto en salud como en enfermedad…


Pero, por supuesto, sin permitir que “los árboles nos impidan ver el bosque”… Estas disciplinas “científicas” no son ni el todo ni lo más importante que ha de contemplarse-admirarse-comprenderse sobre el ser humano… No puede seguir sucediendo en las Facultades de Medicina que la carga horaria y de recursos de estudio-observación-experimento sea casi exclusivamente en torno al cuerpo del hombre… Es un absurdo y un lamentable desperdicio… Muchísimos pensadores lo han venido anunciando y denunciando desde hace tiempo[1]: Si se destinaran al menos la mitad del tiempo y los recursos –de Universidades, Laboratorios, Fundaciones, etc.- a la investigación-observación-experimentación de los aspectos emocionales, sociales y espirituales del ser humano hoy sería otra su situación y otra la Medicina que tendría a su alcance…


Urge hoy otra Anatomía, otra Fisiología, otra Patología, además de las que se han dedicado al aspecto corpóreo del hombre… Necesitamos Anatomías del Alma, Fisiologías de la Mente, Patologías del Ser Social humano, Histologías de su Espíritu… Está más que demostrado por la propia Ciencia, además de la Filosofía y otros Saberes, que el ser humano es muchísimo más que sólo sus aspectos físico-químico-biológicos observables, por lo que es un sinsentido que la medicina actual que se estudia y se ejerce sea una medicina que se fundamenta prácticamente en sólo estos aspectos físico-químico-biológicos observables…


Por ello, nuestra propuesta es que, en el estudio de la Verdadera e Integral Medicina al servicio del hombre total, sus aspectos corpóreos ocupen únicamente un “noveno” del tiempo y de los recursos disponibles… Este Curso, por ejemplo, es todo sobre Medicina -es como una Guía para el estudio de la Verdadera, Completa e Integral Medicina-, y sólo hablaremos en él una “novena parte” acerca de los aspectos físico-químico-biológicos que tengan que ver con la Salud y la Enfermedad del ser humano…


A riesgo de parecer excesivos, hemos de decir, clara y decididamente, que el “perfil” del Sanador Integral ha de incluir que en su práctica médica dedique una “novena parte” de su tiempo y conocimientos a los aspectos físicos de su enfermo y los otros “ocho novenos” a los aspectos no físicos de su paciente… O más concretamente: el frasquito de “chochitos” que decide dar a su enfermo al final de su consulta ha sido es y será sólo una “novena parte” entre los “medicamentos” que ha dado, da y dará durante el tratamiento integral de su paciente…


En el rumbo de la Salud Integral y de nuestra identidad como Sanadores Integrales, tal vez ayude recordar esta tarea médica de la Homeociencia, en dos palabras y en una sigla: El Verdadero Médico ha de ser un Sanador Integral (SI) (O, si prefieren: Sistema Integral –SI-)...

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VE más lejos, VE más alto, VE más profundo”

Universidad de la IV República


[1] Alexis Carrel, por ejemplo, en La incógnita del hombre...


miércoles, 19 de noviembre de 2008

2.0. EL SANADOR INTEGRAL HA DE SER UN PENSADOR, UN FILÓSOFO

HOMEOFILOSOFÍA

(Fuerzas Homeopáticas desde la Filosofía)

2.0. El Sanador Integral ha de ser un Pensador, un Filósofo


El Verdadero Médico ha de ser un Pensador, un Filósofo… No puede estar a oscuras sobre los aspectos básicos del Ser, del Conocer y del Hacer… Y mucho menos puede estarlo acerca del Ser Humano… El Misterio del Hombre, de su enfermedad y salud, de su vida y su muerte, de su nacimiento-evolución-crecimiento, han de ser una reflexión permanente e incesante en el Sanador Integral…


Y ha de intentar y lograr que su paciente también homeofilosofe… que se conozca y se comprenda a sí mismo… que abra su mente y su espíritu a los Misterios que ahora mismo están buscando revelarle sus síntomas y su enfermedad… que abra su corazón y su alma a los secretos y transformaciones que le están aguardando y en los que tiene que participar


La Filosofía que se filosofa sólo cuando hay “ocio” o una especie de “no urgencia vital” resulta, por lo regular, “mala filosofía”… No. La Filosofía que importa filosofar es aquella que es importante y urgente para la Vida. Es aquella que -precisamente- es vitalmente necesaria y posible cuando hay sensación de enfermedad, de impotencia, de vacío… Es en esta experiencia, cuando casi parece que no se quiere ni se puede “pensar”, donde la reflexión resulta particularmente iluminadora y trascendente. Es cuando, más fácilmente, el paciente comprende lo que es y lo que le pasa; lo que son los demás y lo que les sucede… Y a todo ello urge y obliga la enfermedad…


Filósofo no es el académico que se sabe algunas teorías y doctrinas acerca del ser humano sino aquel que sabe quién es él y decide quién ha de ser. Y esto es algo que ocurre con más facilidad en la relación enfermo-terapeuta que en la relación maestro-alumno de una Escuela de Filosofía…



El Verdadero Médico ha de ser muy consciente de que la filosofía “científica” y “liberal-competitiva-individualista-capitalista”, que ha acompañado los procesos socio-económico-ético-políticos y también del pensamiento en los últimos cuatro siglos, está moribunda, y de que un Nuevo Paradigma Filosófico está hoy surgiendo y acompañando a un Nuevo Despertar del Ser Humano y a una Nueva y más completa comprensión de sí mismo y de su entorno[1]… El Sanador Integral ha de colaborar, con cada paciente y con cada consulta, en el derrumbe de esa “vieja filosofía” que ha cosificado y alienado al hombre, así como en la construcción de esa “Nueva Filosofía” capaz de liberar al ser humano y capaz de hacerlo sujeto de su propio destino y plenamente solidario con el destino de sus congéneres…

En el rumbo de la Salud Integral y de nuestra identidad como Sanadores Integrales, tal vez ayude recordar esta tarea médica de la Homeofilosofía, en dos palabras y en una sigla: El Verdadero Médico ha de ser un Sabio Integral (SI) (O, si prefieren: Síntesis Integral –SI-, Suma Integral –SI-)...


Duc in altum(VVV)

VE más lejos, VE más alto, VE más profundo”

Universidad de la IV República


[1] Todo esto se explicará mejor en el tema “La Vieja Filosofía”...




miércoles, 12 de noviembre de 2008

1.0. EL SANADOR INTEGRAL HA DE SER UN EDUCADOR


HOMEOENSEÑANZA

(Fuerzas Homeopáticas desde la Educación)

1.0. El Sanador Integral ha de ser un Educador, un Maestro,

y al mismo tiempo se ha de comprender

como un permanente Educando y Discípulo


No hay separación maestro-discípulo... Hay unidad y semejanza... La relación educativa es o ha de ser una interrelación homeopática, de semejanza... “Nadie enseña a nadie. Todos nos enseñamos mutuamente”, han dicho Freire y muchos otros educadores... Cada maestro es, en realidad, al mismo tiempo, alumno y compañero... Cada alumno es, en realidad, al mismo tiempo, maestro y compañero...


Como, igualmente, no ha de haber separación médico-paciente... Hay unidad y semejanza... La relación terapéutica es o ha de ser una interrelación homeopática, de semejanza... “Nadie cura a nadie. Todos nos sanamos mutuamente”, debiéramos decir también en el campo de la Medicina... Cada médico es, en realidad, al mismo tiempo, paciente y compañero de camino... Cada paciente es, en realidad, al mismo tiempo, sanador y compañero de camino...


El Médico ha de ser un Educador, si quiere ser Verdadero Médico… El conjunto de sus orientaciones y enseñanzas son Fuerzas Médico-Homeopáticas que pone en acción, en forma análoga a las Fuerzas de Aprendizaje que pone el maestro frente a sus discípulos… El Sanador Integral ha de ser muy consciente –y humildemente respetuoso- del enorme Poder que tienen su palabra, sus gestos y sus actitudes en la persona que busca su ayuda… Su palabra, su explicación acerca del ser del paciente, acerca de su proceso “morboso”, acerca de las fuerzas de salud y de vida que está experimentando, etc., son Medicina, son Homeopatía, son ya la Curación que busca el enfermo…


E, igualmente, el Verdadero Médico ha de situarse frente a su enfermo como un alumno delante de su maestroHa de escuchar con atención, ha de estar atento a las explicaciones y detalles que le proporciona el paciente, ha de estar muy despierto para percibir las claves y los secretos que sólo el propio enfermo es capaz de comprender y comunicar acerca de lo que le pasa… O, si se prefiere que lo digamos de otro modo: el Médico Homeópata ha de colocarse humilde y reverente frente a la Naturaleza, Madre y Maestra, que le revela, a través de las experiencias del enfermo, los misterios siempre nuevos acerca del Ser, acerca de la Enfermedad y la Muerte, y acerca de la Plenitud y la Vida


Esta escucha atenta en el Verdadero Médico, ese respeto profundo por la persona que tiene delante, esa convicción de que las palabras, gestos y actitudes de su enfermo son reveladores y fundamentales para la comprensión del problema, etc., tienen también un gran Poder Transformativo; son ya, también, Medicina, son Homeopatía, son ya la Curación que anhela el enfermo…


Cuando ocurre una Verdadera Consulta Homeopática, el consultorio se convierte en Aula de Homeoenseñanza en donde dos personas –el médico y el paciente- se comprenden y experimentan como criaturas pobres y ciegas que requieren de toda la luz y de toda la ayuda del otro, y, al mismo tiempo, como criaturas poderosas y luminosas capaces de hacer luz y diferencia en la otra persona[1]


En el rumbo de la Salud Integral y de nuestra identidad como Sanadores Integrales, tal vez ayude recordar esta tarea médica de la Homeoenseñanza, en dos palabras y en una sigla: El Verdadero Médico ha de ser un Sembrador Integral (SI) (O, si prefieren: Semilla Integral –SI-, Simiente Integral –SI-, Savia Integral[2] –SI-)...

Duc in altum(VVV)

VE más lejos, VE más alto, VE más profundo”

Universidad de la IV República


[1] Esta idea se podrá reflexionar mejor en el tema “Escultura Lenta”...

[2] Este concepto, “Savia Integral”, se comprenderá mejor en el tema “El Arcano del Crecimiento y de la Madre”...


miércoles, 5 de noviembre de 2008

0. INTRODUCCIÓN: SInfonía en SI Mayor (Curso de Homeopatía Integral)

0. Introducción a la Homeopatía Integral


0.1. Una Verdad en Movimiento...


Este Curso de Homeopatía Integral no es un “curso acabado”. No lo será nunca. No podría serlo... Porque toda Verdad, todo hallazgo o Descubrimiento, van siendo, se van develando y comprendiendo con el paso del tiempo... Hay evolución y perfeccionamiento en el pensamiento, en el ser de las cosas y en la realidad que hace-se hace... Somos, Todo y Todos, Movimiento... Somos, Todo y Todos, Espiral que avanza, retrocede, baja, sube, crece... Somos, Todo y Todos, Creación Magnífica en Creación Permanente...

Mientras escribimos estas líneas, estamos reflexionando y estudiando, y regresamos frecuentemente a otro y otro tema, y revisamos, cuestionamos, corregimos, completamos... Y cuando este y otros temas lleguen a ti a través del cyberespacio, nosotros seguiremos reflexionando y estudiando, y seguiremos regresando a uno y otro tema, y revisando, cuestionando, corrigiendo, completando... Gozosos siempre... Agradecidos siempre... Por seguir aprendiendo y enseñando, enseñando y aprendiendo...


Por eso, te invitamos a que seas parte de este Curso y de este texto. A que reflexiones y estudies; que vayas y regreses a uno y otro tema, y revises, cuestiones, corrijas, complementes... y rehagas, mejores, perfecciones, la comprensión y comunicación de esta Verdad en Movimiento que es la Amada Homeopatía... Cámbiale a este Curso el nombre, o la estructura, o su enfoque epistemológico, o lo que quieras, si la Verdad te lo exige. Es tu deber y tu derecho... Sería terrible que este Curso tuviese tal “éxito” que se convirtiera en una especie de dogma o “escuela”, en algo rígido, inamovible y frío, y perdiera la esencia de su esencia, que es ser-saber-amar en Movimiento, en Evolución, en Transformación Permanentes...


Deseamos y esperamos de ti un Nuevo Curso, un Nuevo texto, que vea “más lejos, más alto y más profundo” acerca de la Divina Homeopatía... y aprenderemos-enseñaremos de él, gozosos y agradecidos...

0.2. Homeostasis


Homeostasis” es un término físico-químico-biológico que significa estabilidad, equilibrio, correlación adecuada de elementos y de fuerzas…


Etimológicamente “homeo” significa “semejante” y “stasis” quiere decir “estado”. El conjunto significaría: “Estado de semejanza, de unidad, de equilibrio”…

“Homeostasis” es unidad, cohesión, complementación de diversos, convivencia de opuestos…


“Homeostasis” es vida, es salud, es plenitud…


0.3. Homeodinámica


Homeodinámica” es un término fisiológico-químico-biológico, pero también psico-socio-espiritual, que significa el conjunto de las fuerzas naturales y “no naturales” que mantienen la “homeostasis”, que evitan la ruptura del delicado equilibrio de la vida y de la salud…


Etimológicamente “homeo” significa “semejante” y “dinámica” viene de “dynamis” que quiere decir “fuerza”. El conjunto significaría: “Fuerzas de semejanza, de unidad, de equilibrio”…

“Homeodinámica” es crecimiento, cambio, evolución, transformación… Es la vida renovándose, es la salud perfeccionándose, es la plenitud haciéndose integral y universal…


0.4. Homeopatía


Homeopatía” es un término fisiológico-químico-biológico, pero también psico-socio-espiritual, que significa el conjunto de las fuerzas naturales y “no naturales” que recuperan la “homeostasis” cuando esta ha mermado o se ha perdido…


Etimológicamente “homeo” significa “semejante” y “patía” viene de “pathos” que quiere decir “enfermedad” o “desequilibrio”. El conjunto significaría: “Enfermedad semejante” o “Fuerzas de semejanza para aliviar o sanar la enfermedad o restaurar un desequilibrio”…

“Pathos” o “enfermedad” no ha de entenderse como algo “malo” o “indebido”… “Pathos” o “enfermedad” es, en realidad, “homeodinámica” en acción que expresa la vida que se mueve, que crece, que cambia, que evoluciona, que está en proceso de transformación… “Pathos” o “enfermedad” es así, en realidad, paradójicamente, signo de “vida” y de “salud” (“Pathos” = “Pasión Vital”)… En este sentido el ser humano es “un ser enfermo” que expresa con su “enfermedad” que está vivo y en proceso de crecimiento y transformación

0.5. Similia similibus curentur


Similia similibus curentur” es una máxima de Hipócrates –“padre de la medicina”- que significa: “Lo semejante cúrese con lo semejante”… Dicho de otro modo: “A una entidad o fuerza determinada que esté en desequilibrio proporciónesele un elemento o una energía que le sea afín o semejante (homeodinámica) para restaurar el equilibrio disminuido o perdido (homeostasis)”… La Medicina Homeopática basa su Filosofía y su Método en este Principio…

Para comprender mejor, por contraste, este principio hipocrático, revisemos esta otra máxima de él: “Contraria contraribus curentur”. Significa: “Lo contrario cúrese con lo contrario”… Dicho de otro modo: “A una entidad o fuerza determinada que esté en desequilibrio proporciónesele un elemento o una energía que le sea opuesta o contraria para restablecer el equilibrio disminuido o perdido”…


La Medicina Alopática (“Alo” = “otro” o “diferente”, y “pathos” = enfermedad) basa su Filosofía y su Método, en parte, en este segundo principio. Sin embargo, más exactamente, debiera parafrasearse la máxima de Hipócrates para comprender mejor el Método Alopático: “Diversa diversibus curentur” (“Lo diverso cúrese con lo diverso”). O, expresado de otra manera: “A una entidad o fuerza determinada que esté en desequilibrio proporciónesele un elemento o una energía que le sea diversa o diferente, sin relación ni de semejanza ni de oposición, para restaurar el equilibrio disminuido o perdido”…

Según Hipócrates, entonces, hay por lo menos dos modos de la Medicina, dos maneras diferentes de curar… Este segundo modo (contraria contraribus curentur, y su correspondiente alopático diversa diversibus curentur) implica una lucha, una especie de guerra en la que hay un “enemigo” por desaparecer, destruir o vencer (la enfermedad o las “causas” de la enfermedad –virus, bacterias, etc.-)… En esta forma de concebir la Medicina no hay ninguna positividad en la enfermedad, ni en los síntomas que la expresan, ni mucho menos en las “causas” que se puedan detectar… Hay aquí –casi siempre en forma no consciente- una postura filosófica dualista y no de unidad...


En el primero modo de curación (similia similibus curentur) se implica no una lucha sino una unificación, no una guerra sino una reconciliación y complementación, no un “enemigo” sino un “amigo” al cual escuchar y del cual aprender (la enfermedad o las “causas” de la enfermedad –materiales o inmateriales-) con el objetivo del crecimiento y la transformación … En esta forma de concebir la Medicina siempre hay positividad, tanto en la enfermedad, como en sus síntomas, como en las “causas” que se puedan percibir

La tesis del presente Curso es que la gran mayoría de las enfermedades han de ser atendidas con el Método Homeopático (similia similibus curentur) si se busca realmente la curación y se respeta la homeodinámica de reequilibrio vital constante que espontánea y persistentemente persigue la madurez, la transformación y la plenitud integral del ser humano (bio-psico-social-espiritual)…


Pero de ninguna manera se niega que el Método Alopático sea útil y necesario en una minoría de la “enfermedades” que aquejan al ser humano: volver a unir un hueso roto, proporcionar un antiveneno conocido, realizar maniobras de resucitación cardiopulmonar, inyectar un antialérgico por reacción anafiláctica grave, etc… Porque es también tesis de este Curso que la Medicina no debiera tener apellidos o tendencias unilaterales y sí, más bien, ser abierta, incluyente e integral tanto en su Filosofía como en su Método…


0.6. Fuerzas de Semejanza


La Homeopatía es, entonces, el conjunto de Fuerzas de Semejanza que logren realmente aliviar, sanar, ayudar al hombre en su búsqueda de Felicidad y de Plenitud...


No se trata solamente de dar “chochitos”... Bien elegido, un medicamento homeopático es una poderosa Fuerza Homeopática que contribuirá al bienestar, al bienser, al biensaber y al bienhacer del paciente. Pero no es la única Fuerza de Semejanza que hay que proporcionarle si se busca su Salud Plena e Integral...


El “similia similibus curentur” implica poner en acción no sólo “fuerzas curativas materiales” (un medicamento, una maniobra física, una expresión corporal) en beneficio de un enfermo, sino también –y sobre todo- “fuerzas curativas no materiales” (orientación ética o espiritual, expresión afectiva, solidaridad emocional, motivación psicológica, etc.)...

La propuesta de este curso es que tales “fuerzas curativas materiales y no materiales” las podemos experimentar, aprender y enseñar a través de Nueve Caminos fundamentales: Educación, Filosofía, Ciencias, Psicología, Sociosofía, Espiritualidad, Arte, Amor y Humor...

Estamos convencidos de que el Médico del futuro, el Verdadero Médico Homeópata, ha de ser una persona que ha viajado, viaja y seguirá viajando sin descanso por estos Nueve Caminos… que ha experimentado en sí mismo las Fuerzas Homeopáticas que estas Nueve Sendas le regalan a cada paso suyo… que ha aprendido a percibirlas-comprenderlas-asimilarlas… y que se ha hecho capaz, a su vez, de obsequiarlas, con un gran espíritu de servicio, a sus enfermos y a todo ser humano con el que se encuentre... Su palabra, su mirada, sus actitudes y hechos, el medicamento material o inmaterial que proporciona, sus propias enfermedades y carencias, su ser todo, habrán de ser HomeopatíaHomeodinámica liberadora y curativa… Homeostasisla Salud Plena e Integral de aquellos que son “tocados” por su Vida... viviente que pacifica, transforma y conduce a


0.7. Salud Integral (SI)


“Viajar” por estos Nueve Caminos, decir “” a estos Nueve Modos del Ser, del Conocer y del Hacer, llevará al “viajero” a su propia Salud Integral (SI) y a hacerlo capaz de colaborar en la Salud Integral (SI) de los demás...

La Salud Integral (SI) implica salud corporal, por supuesto, pero también salud mental, emocional, social y espiritual... Implica, como ha podido señalarlo la Organización Mundial de la Salud (OMS) –aunque en la práctica no se le haga mucho caso- el “bienestar bio-psico-social, y no sólo la ausencia de enfermedad”... La Salud Integral (SI) conlleva el propósito de atender personas, no números o secciones de especialidades o nombres de patologías. Personas completas, no partes de ellas desgajadas de su unidad esencial. No solamente el cuerpo de un enfermo. Y menos únicamente su hígado, o sus riñones o su corazón… Personas completas, integralmente consideradas… La definición de la OMS supone un claro y abierto concepto antropológico que no ha acabado de entenderse, ni respetarse, ni llevarse hasta sus últimas consecuencias: “El hombre es una unidad bio-psico-social-espiritual”...


0.8. Sanadores Integrales (SI)


Por eso, la propuesta de nuestro Curso de Homeopatía Integral es que sus egresados, más que llamarse o titularse como “Licenciados” o “Doctores” en Medicina, se titulen, se auto-comprendan y sean conocidos como “Sanadores Integrales” (SI)...

“SÍ” (con acento en la ‘i’) ha de ser palabra clave, afirmación, decisión, compromiso, para los Sanadores Integrales (SI) en nuestra búsqueda de la Salud Integral (SI). Se trata de que los enfermos puedan exigir y encontrar –en nosotros y en las Nuevas y Verdaderas Instituciones de Salud- lo que necesitan para su completa Salud… Se trata de que los Sanadores Integrales seamos plenamente aceptantes y abiertos y sepamos decir: ¡SÍ!... ¡Sí a todos! ¡Sí a la atención gratuita! ¡Sí a la atención de calidad! ¡Sí a la medicina altamente tecnológica! ¡Sí también a las medicinas alternativas no tecnológicas!... ¡Sí al cuerpo! ¡Sí también a la psique y al espíritu de cada enfermo que busca la salud de todo su ser y no sólo de una parte de él! ¡Sí al “ser social y de relaciones” que tanto incide en los procesos de salud-enfermedad!... Como método y como sistema se ha de enseñar a los SI’s (Sanadores Integrales) a evitar, en lo posible, la palabra “NO”. “Sí” ha de ser el símbolo de la igualdad en las oportunidades de atención médica. “Sí” ha de ser el símbolo de la dignidad que ha de respetarse en cada persona. “Sí” ha de ser el símbolo de la esperanza y de la seguridad social a la que todos los mexicanos y todos los seres humanos han de tener acceso, sin ninguna clase de restricción… “Sí” a una vida digna, pero “sí” también a una enfermedad vivida y atendida dignamente. “Sí” también a una muerte digna en los casos en que la edad o patologías determinadas no permitieran la curación… “Sí” ha de ser, sobre todo, en la práctica de cada día, las actitudes y los hechos de calidez, de empatía, de aceptación, de comprensión, de amor, que el Sanador Integral tenga-sienta-decida por cada enfermo que lo busque o que él encuentre en su Camino...

Cada uno de los Nueve Caminos de la Formación Médica Integral que proponemos requerirá un “SÍ” decidido por parte de cada uno de nuestros estudiantes, pues cada uno de estos Nueve Caminos implicará una particular manera de formarles como Sanadores Integrales (SI’s), que sólo en su conjunto conseguirán el objetivo de una Salud Plena e Integral para sí mismos y para los demás...


0.9. Fuerzas SI (Homeoanalogías)


Le llamaremos “Fuerzas SI” a las Ideas-Experiencias-Dinamismos capaces de Curar-Liberar-Salvar[1] a un ser humano (aunque el potencial Sanador de las Fuerzas SI incluye y alcanza a grupos de personas, hechos o situaciones, y a otros seres o entes en los reinos mineral, vegetal, animal o espiritual)... Estas “Fuerzas SI” son, en síntesis, las Fuerzas de Similitud, de Semejanza y/o de Sustitución[2] (Homeoanalogías) que el Sanador Integral puede poner en Acción para Amarse-Crecerse-Sanarse a Sí mismo y para Amar-Crecer-Sanar a sus Semejantes...


Conforme a los niveles ya explicados de Homeostasis, Homeodinámica y Homeopatía, existen tres tipos de “Fuerzas SI”:


1) Las “Fuerzas SI Homeostásicas” son aquellas Homeoanalogías (Ideas, Experiencias o Dinamismos) capaces de contruibuir positivamente al bienser, biensaber y bienamar de una persona que se halla en un estado básico de Equilibrio Homeostásico... Son Fuerzas de Salud, de Sostén, de Solidez, para el bienestar bio-psico-social-espiritual, el disfrute de la Vida y la Realización de propósitos específicos, en una etapa, más o menos larga, en la existencia de un ser humano...


2) Las “Fuerzas SI Homeodinámicas” son aquellas Homeoanalogías (Ideas, Experiencias o Dinamismos) capaces de contruibuir positivamente al más-ser, más-saber y más-amar de una persona que comienza-recomienza o necesita comenzar-recomenzar un Proceso Homeodinámico de Crecimiento, de Evolución, de Cambio, de Espiritualización... Es en esta Etapa Vital y Fundamental donde la Enfermedad aparece-reaparece, no como un acontecimiento negativo, “equivocado”, catastrófico, sino como un Evento positivo, sabio, constructivo, que busca la Purificación y Transformación de un ser humano, desde lo que ha sido y es, hacia lo que será y podría ser... Es también, muchas veces, en esta etapa, cuando aparece-reaparece el Sanador Integral con sus Fuerzas SI, que “mueven” y “trastornan” la “vieja salud” o el “aparente” bienestar de una persona que acude a su consultorio y que, paradójicamente, le producen una “agravación homeopática” que parece dañarlo o enfermarlo más, cuando en realidad se trata de una “bendición homeopática”, una Fuerza de Esperanza, para la Salud Plena e Integral de ese enfermo... Son Fuerzas de Sacudimiento, de Sufrimiento, pero también de Sentido, de Sinergia, de Superación, de Significación, para la recomposición bio-psico-social-espiritual, para comprender y disfrutar la Vida también como Lucha y como Búsqueda y Esfuerzo por Objetivos Superiores, en otra etapa, más o menos larga, en la existencia de un ser humano...


3) Las “Fuerzas SI Homeopáticas” son aquellas Homeoanalogías (Ideas, Experiencias o Dinamismos) capaces de contribuir positivamente al pleno-ser, pleno-saber y pleno-amar de una persona que comienza-recomienza o necesita comenzar-recomenzar un Proceso Homeopático de Curación-Liberación-Salvación... Es principalmente en esta Etapa Vital y Fundamental donde el Sanador Integral aparece-reaparece para colaborar, homeopáticamente, en la toma de decisiones bio-psico-social-espirituales de un ser humano que se reconoce “enfermo” y en Camino hacia su Salud Integral y Plena... Son Fuerzas de Sanación, de Sublimación, de Salvación, para una mayor Plenitud bio-psico-social-espiritual, para una Vida más gozosa y armónicamente vivida, y para la Realización cada vez más Integral y Completa de todos los aspectos del ser humano, en etapas siempre crecientes, a lo largo-eterno de su existencia...

Durante el desarrollo de cada tema de estudio, en los Nueve Caminos que iremos recorriendo, subrayaremos las palabras o conjuntos de palabras que reflejen las principales “Fuerzas SI(Homeoanalogías) que se desprendan de la reflexión, para que el lector se detenga a meditar un poco en ellas y así las comprenda y las asimile mejor. Al destacarlas, intentamos facilitar el aterrizaje de las propias experiencias de aprendizaje en Ideas-Experiencias-Dinamismos que puedan ser aprovechados en beneficio de la Curación-Liberación-Salvación de otros seres humanos, especialmente de nuestros Semejantes...


Les invitamos, pues, a tomar la decisión de convertirse en Verdaderos Médicos, Auténticos Homeópatas, Sanadores Integrales... Les invitamos, entonces, si han tomado esa decisión, a que empecemos a viajar, juntos, sin pausas y sin prisas, por estos Nueve Rumbos hacia la Plenitud del Ser, del Conocer y del Hacer...


Duc in altum(VVV)

VE más lejos, VE más alto, VE más profundo”

Universidad de la IV República




[1] El concepto integral curar-liberar-salvar se entenderá mejor más adelante, en los temas “Una Educación Nueva para el Hombre Nuevo” y La Curación ha de ser también Una”... Aquí, muy en resumen, señalamos que “curar” se relaciona más con lo biocorporal en el hombre, “liberar” con lo psico-social y “salvar” con el aspecto espiritual. Y que unir a través de los guiones estos tres conceptos intenta remarcar la unidad, interconexión y mutua dependencia entre ellos...

[2] Nótese aquí, y en las ideas que siguen, el uso de palabras con “S” que hacen referencia al concepto “SI” y que pueden facilitar la asimilación y recuerdo de conceptos clave en nuestra reflexión...